La privacidad no es una opción

Cada vez más, el precio que debemos pagar por el hecho de estar conectados es nuestra privacidad. Hay una industria que tiene como objetivo seguirnos a través de los bosques digitales y compilar un perfil de cada uno de nosotros. Es un gran negocio que en la actualidad (2012) genera más de 39.000 millones de dólares.

La privacidad no es una opción y no debería ser el precio que hay que pagar simplemente por usar internet. Nuestras voces son importantes y nuestras acciones lo son aún más.

La memoria de internet es para siempre. Nos están vigilando. Ahora es el momento de vigilar a los que nos acechan.

Gary Kovacs

Lightbeam es un complemento que se puede descargar e instalar en Firefox, para ver quién nos rastrea a través de la red y nos sigue en los bosques digitales.

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El remarketing explicado graficamente

Vamos a suponer que te gustan los relojes. Una noche navegando por la red descubres por primera vez uno que te llama especialmente la atención, el Junghans Chronoscope creado por Max Bill. Como el artículo que has leído no indica su precio realizas una búsqueda que te lleva a la página de Amazon.es que lo vende.

Una ficha de producto en Amazon.es

Ya conoces el precio del reloj y te vas a dormir. A la mañana siguiente vuelves a navegar y pulsando un enlace llegas a otro blog donde descubres con gran asombro anuncios del reloj que viste ayer.

Ejemplo de remarketing en una web

Este es precisamente el remarketing. Has visto determinado contenido en una web. Ese contenido está asociado a una cookie de tu navegador y el anunciante que decide hacer remarketing te puede volver a mostrar su producto a través de anuncios. El adserver es quien lee la cookie de tu navegador y el responsable de lanzarte el anuncio.

Remarketing, un ejemplo iulustrado

Si tu navegador no pudiera ser identificado por haber borrado las cookies o hubieras iniciado una nueva sesión como usuario anónimo, verías otra publicidad completamente distinta, como la que te muestra la captura de pantalla tomada en el mismo instante con otro navegador.

Remarketing, un ejemplo gráfico

En esta captura de pantalla (obtenida haciendo clic en un disclaimer del los anuncios en display) el anunciante admite que está rastreando tu cookie allá por donde vayas. Si quieres entender mejor cómo funcionan las cookies y las campañas de remarketing te recomendamos leer este artículo en el que lo explicábamos con mucho más detalle.

Como puedes comprobar, las campañas de remarketing funcionan de la misma forma que la canción “Semilla negra” de Radio Futura. Te dejo aquí la letra por si todavía no te la sabes de memoria 😛

Semilla negra

Ese beso entregado al aire es para ti
fruta que has de comer mañana.
Guarda la semilla porque estoy en él
y hazme crecer
en una tierra lejana.

Si me llevas contigo
prometo ser ligero como la brisa
y decirte al oído
secretos que harán brotar tu risa.

Esos ojos detrás del cristal
son dos negros cautivos cruzando el mar.
Por la noche estaré solo en la selva,
qué voy a hacer
esperando a que vuelvas.

Si me llevas contigo
prometo ser ligero como la brisa
y decirte al oído
secretos que harán brotar tu risa.

Yo tengo un pensamiento vagabundo,
voy a seguir tus pasos por el mundo.
Aunque tú ya no estás aquí
te sentiré
por la materia que me une a ti
por la materia que me une a ti
por la materia que me une a ti…

Semilla Negra,
Semilla Negra,
Semilla Negra,
Semilla Negra.

Las cookies de Google Analytics: utma, utmb, utmc, utmz, utmv y utmx

Las cookies de Google¿Cuántas cookies utiliza Google Analytics?

Google Analytics utiliza 4 cookies de forma fija, una cookie más de forma opcional y una sexta y última cookie junto con un servicio de test multivariente. Las cookies son:

  • Cookie utma

    cookie de usuario > caduca 2 años desde la última actualización

Esta cookie genera un ID de usuario único y registra la fecha, la primera y la última vez que el usuario vistió la web. Se utiliza para hacer recuento de cuantas veces visita el sitio un usuario único.

  • Cookie utmb

    cookie de sesión > caduca a los 30 minutos de la última actualización

Esta cookie registra la hora de llegada a la página y caduca a los 30 minutos del último registro de página vista. Se elimina automáticamente al cambiar de web o al cerrar el navegador. Si un usuario permanece más de 30 minutos sin actividad en una web (se va a comer, por ejemplo) y vuelve a solicitar una página será considerada una nueva sesión de usuario (1 usuario único que hace 2 visitas).

Para calcular el tiempo que un usuario permanece en una página se resta el valor de la página actual del valor de la página anterior. Si modificamos el código de Google Analytics para registrar eventos (los clics o el scroll) podremos determinar el tiempo que el usuario pasa en la última página que visita. También podemos modificar la duración de una sesión con el método _setSessionCookieTimeout().

  • Cookie utmc

    > cookie de estado de la sesión (abierta o cerrada) > ya no se utiliza.

El código javascript actual que utiliza Google Analytics no requiere esta cookie. Antes esta cookie se utilizaba junto con la cookie _utmb para determinar si transcurridos más de 30 minutos en la misma página, procedía o no establecer una nueva sesión para el usuario. Esta cookie se sigue escribiendo para asegurar la compatibilidad con las webs donde está instalado el antiguo código de seguimiento urchin.js.

  • Cookie utmz

    > cookie de origen del usuario > caduca a los 6 meses

Esta cookie almacena el origen del visitante, el camino que ha seguido para acceder a la web ya sea acceso directo, desde un link en otra web, desde un enlace de correo electrónico, empleando determinadas palabras clave en un motor de búsqueda, a través de una campaña de display, o por medio de un anuncio de AdWords. Esta cookie se utiliza para calcular el tráfico que proviene de motores de búsqueda (orgánico y PPC), las campañas publicitarias en display y la navegación dentro de la misma web (enlaces internos). La cookie se actualiza en cada visita a la web.

  • Cookie utmv

    > cookie de variable de usuario > caduca a los 2 años de la última actualización

Es una cookie opcional, solo se usa  cuando a partir de los datos obtenidos de registro se quieren segmentar posteriormente datos demograficos como el sexo o la edad de los visitantes. La información se obtiene a través de la _setVar () del código de Google Analytics.

  • Cookie utmx

    > cookie de Webiste Optimizer >

Esta última cookie sólo se utiliza con Google Website Optimizer, una herramienta que nos permite hacer test A/B y multivariante.

¿Qué son las cookies?

Una cookie es un pequeño archivo con una cadena de caracteres que el servidor web envía al ordenador del usuario cada vez que visita un sitio web. Las cookies se almacenan en el navegador del usuario e incluyen un identificador único (ID) de tal manera que cuando vuelve a visitar la web, la cookie permite al servidor web reconocer el navegador.

El uso de cookies es un estándar en internet y muchos sitios web las usan para proporcionar características útiles a sus clientes como recordar las preferencias del usuario y otro tipo de información.

Un servidor utiliza cookies para saber cómo y cuándo se visitan las páginas de una web y por cuántos usuarios distintos. Las cookies permiten conocer con detalle la actividad que realiza el usuario por ejemplo: si es un usuario nuevo o recurrente, el lugar desde el que accede (IP), el dispositivo fijo o móvil desde el que accede, el sistema operativo y navegador utilizados, las secciones recorridas en la web, las páginas más visitadas, e infinidad de datos con los que es posible establecer el comportamiento del usuario.

Captura de pantalla de la política de cookies de una web británica¿Cuántos tipos de cookies hay?

Hay dos tipos de cookies. First party cookies y third party cookies. Las first party cookies están asociadas al domino que visita el usuario y sólo pueden ser leídas desde este domino. Las third party cookies son instaladas en el navegador por terceros con los que se relaciona el sitio web que visita el usuario (anunciantes por ejemplo) y pueden ser leídas desde dominos externos. Cualquiera puede acceder a ellas, modificarlas o eliminarlas (por esta misma razón no pueden proporcionar datos fiables sobre los usuarios únicos y recurrentes a un sitio web). Google Analytics sólo recurre a first party cookies, es decir lanza las cookies desde el dominio que se está visitando.

Las first party cookies son necesarias para facilitar la navegación por determinadas páginas, por ejemplo la selección de idioma, mantener un determinado tamaño de fuente o actualizar el carrito de la compra en un e-commerce hasta el momento de registro.

Las third party cookies pueden no ser imprescindibles para la navegación y permiten elaborar perfiles sobre nuestra actividad. Estos perfiles se utilizan para analizar nuestros gustos y preferencias, con objeto de evaluar nuestra idoneidad como destinatarios de campañas publicitarias, de marketing u otras actividades. Por ejemplo un usuario que acaba de introducir en su carrito de la compra potitos para bebé podría ver en ese comercio electrónico anuncios relacionados (colonias, pañales, juguetes, etc).

Un usuario que visite la a web de una empresa de comercio electrónico puede recibir aproximadamente 12 first party cookies, y si esta web soporta publicidad, podría almacenar 36 third party cookies adicionales.

Las cookies y las campañas de remarketing

Un ejemplo del uso de las cookies para identificar usuarios nos los proporciona Google a través de su sistema de publicidad AdWords. Supongamos que somos el portal de ofertas “Atrápalo.com” y que estamos haciendo una campaña de publicidad de display en la extensa Red de Contenido de Google para promocionar la contratación de hoteles en oferta en nuestra web.

Alguien ve uno de nuestros anuncios de “hoteles en oferta”, el usuario hace clic en el anuncio, visita nuestra página de ofertas, pero no reserva ninguna noche de hotel.

Google añade en el navegador del usuario una cookie (“Boomerang” la cookie del adserver DoubleClick) con un identificador ID de 18 dígitos que permite identificar el navegador y los anuncios vistos. Con esta cookie Google proporciona a los anunciantes métricas de la cantidad de personas que vieron un anuncio. Si el usuario hace clic en el anuncio y visita nuestra página de ofertas de hoteles se añade a la cookie la dirección IP de nuestra web. Con estos datos podemos crear una lista de visitantes que cumple las siguientes características:

  • Han hecho clic en nuestro anuncio de ofertas de hoteles
  • Han llegado a nuestra página web desde ese anuncio
  • Han salido de la web sin haber reservado ninguna noche de hotel

El usuario continúa navegando por internet y visita otra de las páginas de la Red de Contenido de Google. El adserver lee la cookie y le reconoce como uno de los usuarios interesados en ofertas de hoteles que ya ha hecho clic uno de nuestros anuncios sin contratarlo. En ese momento se lanza al usuario lo que el programa Google AdWords llama una “Campaña de Remarketing”, es decir un nuevo anuncio (puede ser texto o display) con una nueva oferta de hoteles.

El uso de las cookies (y la avanzada tecnología del adserver) ofrece al anunciante una segunda oportunidad durante 30 días (el tiempo que dura la cookie) para impactar con un anuncio muy específico en los usuarios ya hayan visitado nuestra web y todavía no se hayan convertido en clientes.

Darth Vader y el monstruo de las galletas invitan a pasarse al "lado oscuro"

¿Cuál es el peligro de las cookies?

Es posible relacionar el contenido de las cookies con la dirección IP de conexión y con otros datos de carácter personal, ya sean aportados por los propios usuarios en formularios de registro, encuestas (¿eres mayor de 18 años?, ¿cuál es tu sexo? ¿crees que España acabará por ser intervenida? , etc) o los que pueden ser recopilados a través de las técnicas de analítica web con los que se podría saber el contenido visitado y de ahí inferir la orientación sexual (visionado de vídeos de temática homosexual), política (en función de los diarios visitados), etc.

Se supone que todas las webs tienen un comportamiento ético y que nadie está interesado en “triangular” la posición de determinado usuario, pero no resulta complicado obtener información sensible.

¿Quien nos protege de las cookies?

Para proteger la privacidad del usuario, el navegador del cliente sólo permite a cada servidor web acceder a sus propias first party cookies y no a las first party cookies que pudiera haber almacenado de otros websites.

El usuario puede modificar la configuración de su navegador para que acepte todas las cookies, para rechazar todas las cookies o ser notificado cuando el servidor envía una cookie.

La Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico (LSSI) en su artículo 22 adapta la Directiva Europea e-privacy (ley anti cookies) que regula el rastreo de información de los usuarios a través de cookies. Esta norma obliga a las empresas a informar al usuario de su web de la utilización de cookies y a solicitar la aceptación expresa de las mismas, especialmente de las denominados “de tercera parte” y que están vinculadas a dominios externos a la propia empresa. El incumplimiento del artículo 22 de la LSSI es considerado como infracción leve y lleva aparejado una sanción de 30.000€. Es la Agencia Española de Protección de Datos quien, de oficio o a partir de una denuncia, puede actuar fiscalizando el cumplimiento de esta Ley.

Para más información sobre el uso de cookies y cómo bloquearlas, accede a http://www.allaboutcookies.org, http://www.youronlinechoices.eu (Europa) o http://www.aboutads.info/choices/ (Estados Unidos).

El estimador de conversiones de Google AdWords

El objetivo de cualquier campaña de Adwords es generar tráfico cualificado a una web o landing page. Para poder diferenciar el tráfico de pago del tráfico gratuito sólo tenemos que enlazar la cuenta de Google AdWords con la de Google Analytics. Si no lo hacemos, todas las visitas tendrán como origen el buscador Google y/o las páginas donde los clientes hayan hecho clic en los anuncios de AdSense. Es decir, será tráfico indiferenciado.

Cuando hacemos clic en un anuncio de AdWords o de AdSense recibimos una cookie. Al estar enlazadas las cuentas, Google Analytics identifica esa cookie y asigna el origen a la campaña de AdWords.

Y aunque suele haber un ligero desfase entre las cifras de clics que nos facilita Google AdWords y el número de visitas y usuarios únicos que nos da Google Analytics, conseguiríamos tener una visión muy real del tráfico total que recibimos (pero de forma indiferenciada, agregado tanto el tráfico gratuito como el tráfico de pago).

¿Cómo podemos saber si merece la pena la inversión en Adwords que estamos haciendo? ¿Cuál de los soportes que utilizamos funciona mejor, el buscador Google o las páginas web que soportan nuestros anuncios de display? ¿Cuál es la campaña que mejor funciona por generación de tráfico? ¿Qué palabras clave de la campaña consiguen los mejores objetivos?

El seguimiento de conversiones es una herramienta que nos ofrece Google AdWords de forma adicional para mostrarnos si el clic del cliente se convierte en negocio, es decir, si se suscribe a un boletín informativo, si rellena algún formulario para recibir más información, si compra nuestro producto, etc.

Para realizar el seguimiento de conversiones sólo tenemos que insertar un pequeño fragmento de javascript en el código HTML de la página web que los clientes verán después de completar una conversión, como la página de “gracias” que obtenemos después de realizar una compra. Y ese fragmento de código nos permite controlar qué palabras clave, anuncios y campañas son los que aportan beneficios.

El seguimiento de conversiones es útil para quien quiera:

a) Conectar las palabras clave y los anuncios con los objetivos de la web (y del negocio).
b) Mejorar el retorno de la inversión (ROI), ajustando la inversión donde produce más beneficios.